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Draco

Siento, al recorrer el camino, los vigilantes ojos de Draco. Su aliento es la brisa que quema mi piel. (Arl)

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Cahorros del río Chillar

Cahorros del río Chillar – La Axarquía – Málaga – Andalucía.

El río Chillar labra un angosto desfiladero en la práctica totalidad de su recorrido, desde sus nacederos en la Piedra Sillar de la sierra de Almijara hasta las ramblas que le sueltan al mar en las playas de Nerja. Un recorrido espectacular que durante el verano, cuando la corriente se atenúa, es posible patear por el agua hasta llegar a los propios veneros del río. Aunque para los de fuera esto es un cañón o un desfiladero, para los viejos del lugar esto es un “cahorro o cajorro”.
Podemos acceder al comienzo de la ruta desde la misma ciudad de Nerja. A través de la N-340, que cruza la localidad, deberemos subir por la Avenida de la Constitución casi hasta su final, donde veremos una torre de alta tensión a nuestra izquierda, calle por la que deberemos girar (calle Mirto, aunque en Google Maps aparece como Camino de los Almachares). A partir de aquí solo tenemos que seguir el camino, al principio asfaltado y después de tierra, hasta llevarnos, tras pasar bajo la A-7, a un amplio aparcamiento conocido como las Canteras de Nerja (donde también se encuentra la antigua Fábrica de la Luz).

Longitud: 16 km, ida y vuelta. Sendero lineal
Dificultad: media .
Tiempo: ida y vuelta 5 h.

Comienza la “la ruta del río chillar” con un cartel que nos indica que estamos entrando en el Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama. El camino al principio discurre entre piedras y un cauce pequeño de agua que va serpenteando y dejando una senda que se alterna a ambas orillas del río. Una variada vegetación típica ribereña como cañaverales, juncales y palmitos, nos acompaña casi todo el trayecto, así como plantas autóctonas. Tras aproximadamente dos kilómetros y menos de una hora caminando, se llega a la altura de la tercera fábrica o salto grande, a la que se asciende por una pequeña rampa de cemento, a su derecha hay unas compuertas y una acequia que nos llevan directamente junto a la pequeña estación hidroeléctrica.
Aquí el caudal del agua empieza a subir, primero hasta los tobillos y después en algunos tramos hasta las rodillas. Frondosos árboles arropan el camino, proporcionando sombra. Vamos adentrándonos a cada paso en el lecho del río, llega un momento que ya no hay orilla para andar y hay que continuar por el agua. Tras otra hora aproximadamente, se alcanzan los famosos “cahorros” preciosa sucesión de tres gargantas de mármol de origen kárstico en las que el río se estrecha hasta permitir tocar las paredes que lo delimitan con sólo extender los brazos, que resultan sorprendentes por su longitud y alturas de más de veinte metros Una vez pasado el segundo cahorro se llega a una poza de agua cristalina que no supera el metro de profundidad, lo justo para refrescarse con un baño.
A partir de aquí, el recorrido se hace progresivamente más difícil. Entre una hora u hora y media de continua subida, (en la que se suceden y se intercalan zonas cómodas, con otras de grandes piedras, pequeños torrentes y mini-cascadas, con pasos más dificultosos y sobre todo resbaladizos, pero que hacen que el paisaje sea más agreste, salvaje y hermoso), se llega a una segunda poza con una bonita cascada conocida como “El Vado de los Patos” y donde termina  esta fantástica ruta de senderismo familiar por el cauce del río Chillar, haciendo una parada para descansar, bañarse y comer antes de regresar por el mismo itinerario.

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