Hoya Moros

Draco

Siento, al recorrer el camino, los vigilantes ojos de Draco. Su aliento es la brisa que quema mi piel. (Arl)

Mensajes


Alias:
Email:
Para:  
No se publicará el e-mail
(pero es requerido)

Tags - Etiquetas

Código QR.

Código de página Web

Visitas

Arribes del Duero

Parque natural de los Arribes del Duero.

En el oeste de Zamora y Salamanca, donde el Duero y el Águeda hacen frontera con Portugal y se encajonan formando los cañones más profundos y extensos de toda la Península Ibérica, se encuentra la comarca de Las Arribes. El parque es un espacio natural privilegiado en el que destacan la belleza agreste de su paisaje granítico y una rica y variada fauna y flora.

Pozo de los Humos
Pozo de los Humos

Espacio de un gran valor paisajístico, donde contrasta la superficie de la llanura que posee una altitud bastante uniforme (750-800 m.) con los profundos cañones labrados por la red  fluvial que pueden representar un desnivel respecto a la llanura de 200 m. A este contraste altitudinal se une el vegetal, si la llanura superior en muchas zonas aparece desprovista de vegetación, en el “arribe”, gracias a sus peculiares características topográficas y climáticas, unido a la acción del hombre que ha abancalado las laderas, es posible ver cultivos mediterráneos impropios de esta latitud.

La orografía del parque se caracteriza por la existencia de arribes. Son el conjunto de la geografía originada por la erosión milenaria de los ríos de estas tierras.  Existen arribes del Águeda, arribes del Duero, arribes del Esla, arribes del Huebra, arribes del Tormes y arribes del Uces.

Historia:   

Los primeros asentamientos humanos datan del paleolítico y buscan los valles del Duero, Águeda y Tormes. Como vestigios quedan algunas pinturas en la cuenca del río Uces, concretamente en el Poco de los Humos. Restos neolíticos en Vilvestre y muestras megalíticas compuestos básicamente por dólmenes y monumentos funerarios de forma muy diseminada. Un poco más al sur en la  cuenca del Águeda el yacimiento de representaciones rupestres de Siega Verde relacionado de forma estrecha con los yacimientos del valle de Coa en Portugal.  

La etapa posterior corresponde a la cultura celta con la ocupación y sumisión de grupos vacceos (básicamente agricultores) y vettones (principalmente trashumantes).

Esta cultura  fue sometida por la cartaginesa por breve espacio de tiempo debido a la sucesión en la dominación por Roma. De estos últimos perduran restos como calzadas, miliarios, monumentos funerarios y puentes.

Los siguientes movimientos sociales pasan por visigodos, aunque de escaso y poco arraigo, cayendo en manos musulmanas en el siglo X tras ser zona de distintos conflictos llegando incluso a ser un espacio deshabitado. El fin de este predominio está condicionado al estado moderno que significa el reino de la corona de Castilla y Aragón. De esta cultura perduran castros, verracos y multitud de objetos de la vida cotidiana.

En el siglo XVI queda anexionado a Portugal con devenir errático por las succesiones de las distintas casas aspirantes al trono de Portugal. Se consigue la independencia de esta zona a mediados del XVII. Restos de esto son los fuertes de la Concepción en España y de Almeida en Portugal.

La posterior invasión Napoleónica abre un periodo hasta 1813 en que, con apoyo de las tropas inglesas y portuguesas, la dominación francesa comienza a declinar  siendo vencidos en la batalla de Arapiles y expulsados al año siguiente de Zamora y Salamanca.

Del contrabando como modo de vida.

Durante muchos años estas orillas fueron testigo de intercambios de productos humildes entre España y Portugal, con el afán de redondear las magras economías domésticas: tabaco, café, lana, tocino, jabón, hilos de coser… que daban lugar a peligrosos descensos nocturnos en busca de los pasos, evitando la vigilancia de carabineros y guardinhas.

Naturaleza:

La fauna está compuesta principalmente por aves de las siguientes especies: Vencejos, cigüeña Negra, Collalba negra , Rabilargo (córvido parecido a la urraca), Águila real, Águila perdicera, Buitre leonado, Alimoche, Halcón peregrino y Búho real. Gran riqueza de peces: barbo, carpas, bermejuela, boga, colmilleja, reptiles como lagarto verdinegro, eslizón ibérico, culebra de herradura, lagartija colirroja  y mamíferos nutria, garduña, gineta, jabalí, zorro.

La flora se adapta en los cortados, con su descenso brusco que  transforman radicalmente las condiciones climáticas y la calidad del terreno. Junto a la encina aparecen otros árboles adaptados a las distintas condiciones ambientales: enebros, almeces, cornicabras o terebinto y arces menores. También encontramos endrinos, sauces, majuelos y olivos silvestres, madroños, zumaques e higueras chumbas. El resto es matorral bajo, escobas y jaras. Los cultivos predominantes son el olivo, los cítricos, el almendro y la vid.

La composición litológica de esta geografía es variada. Sobre todo es muy característica la importante presencia de granito. A los grandes peñascos graníticos que forman los arribes se les ha dado el nombre propio de arribanzos. También se encuentran con facilidad la pizarra y el cuarzo

Parque Natural:

El 11 de mayo de 1998 se le reconocía a la zona portuguesa la declaración de parque natural bajo el nombre de Parque Natural Douro Internacional aunque por parte española no sería hasta el 11 de abril de 2002 cuando la Junta de Castilla y León incorporara este paraje a su red de espacios protegidos bajo el nombre de Parque Natural Arribes del Duero con el objetivo de conservar y proteger sus recursos naturales, preservando su biodiversidad y manteniendo la dinámica y estructura de sus ecosistemas.

Este Espacio Natural se caracteriza por unas peculiares características topográficas, correspondientes a un valle encajado, resguardado de los vientos y con mucha insolación, lo que se traduce en una temperatura media anual suave, la inexistencia de heladas a lo largo del año, y unas ciertas ondiciones de humedad (precipitación media en torno a los 700 mm/año).

Las profundas incisiones de los ríos Duero y Águeda que sirven de frontera natural entre España y Portugal, dividen una zona de idénticas características entre ambos países. El Duero y sus afluentes son el elemento común y nexo de unión de todo un territorio que se extiende linealmente a lo largo de más de 130 km. El Duero es internacional desde la presa de Castro hasta Barca d’Alva. En este lugar se le une el río Águeda, que es internacional desde esta aldea hasta el lugar donde se le une el río Turones, cerca de La Bouza.

La parte española, declarada Parque Natural de Arribes del Duero, se extiende sobre una superficie de 106.105 hectáreas mientras que la parte portuguesa, declarada Parque Natural del Duero Internacional, se extiende sobre una superficie de 85.150 hectáreas.

Las demarcaciones de estos parques protegen el territorio que comprende las depresiones causadas por los ríos y la más colindante franja de penillanura adyacente. Los dos parques suman una superficie de 191.255 hectáreas, lo que convierte a esta zona en una de las áreas protegidas más grandes de Europa.

Domingo, 24 de julio de 2011.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Login

Fecha actual:

Entradas