Hoya Moros

Draco

Siento, al recorrer el camino, los vigilantes ojos de Draco. Su aliento es la brisa que quema mi piel. (Arl)

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La Yecla

El Espacio Natural de La Yecla es una espectacular sucesión de estructuras plegadas, pertenecientes al complejo mesozoico que rodea la Sierra de la Demanda, sobre las que se han modelado dos tipos de relieve: conforme e inverso.

Paso interior de La Yecla.

El Parque Natural de la Yecla es una profunda y estrecha garganta modelada en los materiales calizos que caracterizan el relieve de las Peñas de Cervera, de abruptos escarpes con gran diversidad de formas. El angosto desfiladero, horadado por la acción de las aguas del arroyo El Cauce durante millones de años, tiene zonas con una anchura que apenas llega a los dos metros.

El desfiladero está incluido en el Espacio Natural de la Yecla y los Sabinares del Arlanza, que abarca más de 26.000 has.: el valle medio del Arlanza, el Cañón del río Mataviejas, la Meseta de Carazo, el Monte Gayubar y las Mamblas. Aquí se localiza uno de los más extensos y mejor conservados sabinares de Europa, con ejemplares que superan los 2.000 años de vida. La sabina albar (Juniperus thurifera, que significa “productora de incienso”), es una especie superviviente de épocas prehistóricas.

Una serie de puentes y pasarelas permiten recorrer la garganta en un corto y sugerente paseo, sobre cascadas y pozas. La bajada y salida se efectúa junto a las entradas de los dos túneles de la Bu-991 Silos-Caleruega-Aranda de Duero, a 3 kilómetros de Silos.

Historia:    

SANTO DOMINGO DE SILOS, es una villa y un monasterio de monjes benedictinos, sito en las montañas del sudeste de la provincia de Burgos, a 57Km. de la capital. Villa y monasterio se asientan en la parte oriental del valle del Tabladillo, a 1.000 m. de altitud sobre el nivel del mar, y rodeado de altos montes de rocas calizas.  El paisaje es austero, pero pintoresco debido a las caprichosas formas que las aguas han labrado en estas rocas calizas, como el desfiladero de la Yecla.

Se desconoce cuando se asentó aquí el ser humano; los restos de cerámicas hallados en las cuevas de las montañas nos trasladan a la época prehistórica, y se pueden fechar en el siglo X a.c., en la Edad de Bronce. En los altos de la Yecla se han encontrado también restos celtibéricos, romanos y visigóticos.

La historia de la abadía y la historia de la villa de Silos, han caminado siempre juntas. El monasterio,  remonta sus orígenes al siglo X con Fernán González primer conde de Castilla. Empieza a cobrar importancia con la llegada , en 1041, del monje Domingo Manso, natural de Cañas (La Rioja), proveniente del monasterio de San Millán de la Cogolla. Restaura el monasterio, y da origen a un movimiento espiritual y cultural. La grandiosidad del claustro románico y la vida de los monjes has traspasado los límites de estos montes.

La Baja Edad Media coincide con una etapa menos brillante de la Abadía castellana. La villa de Silos dependió del abad hasta el año 1440, fecha en que los monjes vendieron la villa de Silos a la casa de los Velasco, Condestables de Castilla.  En 1512, el monasterio silense se adhiere a la Congregación Benedictina de Valladolid y se va formando el monasterio moderno al lado del medieval.

En 1835, en noviembre, obedeciendo el decreto de exclaustración del gobierno de Mendizábal, se dispersa la comunidad y se interrumpe la vida monástico benedictina de Silos a lo largo de cuarenta y cinco años.

En 1880 llega un grupo de monjes benedictinos franceses de la Abadía de Ligugé, dirigidos por un monje de la Abadía de Solesmes, Don Ildefonso Guépin, salvando a Silos de la catástrofe total al elegir las ruinas silenses como su refugio.

Conchas marinas de los siglos muertos,
repercuten los claustros los cantares
que, olas murientes de la eterna costa,
desde el destierro de la tierra se alzan
bregando por su paz las almas trémulas.

Escritos estos versos para mi poema El Cristo de Velázquez durante mi estancia, en la Semana Santa de 1914, en esta abadía de Santo Domingo de Silos, a donde vine, hombre de guerra, a disfrutar unos días de paz para poder tornar con nuevo empeño a la batalla, que es mi vida.

Miguel de Unamuno, Silos 12 abril 1914.

Naturaleza:

Flora: El Espacio Natural de La Yecla forma un extenso bosque de sabina albar. Encinas, quejigos, rebollos y un importante bosque de ribera en el río Arlanza. Además enebros, gayubas, lavandulas, pinos albares, pinos laricios,  pinos resineros, sabinas y tomillos.

Vista del acceso a la hendidura de La Yecla

La encina, que por lo general presenta un porte arbustivo debido al intenso carboneo a que ha sido sometida, acompañada de matas de sabina, enebro y en el estrato inferior por aulagas, tomillos, lavándulas y gayuba, junto con la sabina que ocupa los suelos más pobres dando lugar a una formación abierta, son las especies a destacar. Sin olvidar otras formaciones como el quejigar que ocupa los terrenos margosos y coluviales profundos, los rebollares que adoptan la forma de monte bajo y ocupan suelos silíceos, la escasa vegetación ripícola que acompaña a los ríos Arlanza y Mataviejas, y por último los pinares que se presentan en tres especies: Pinus pinaster, Pinus sylvestris y Pinus nigra.

Fauna: la zona presenta especial interés por encontrarse en la misma varias colonias de buitre leonado, alimoche, águila real, perdicera y calzada, búho real, halcón peregrino, gavilán, azor rabilargo y chova. Entre los mamíferos están catalogados de interés especial el desmán de los Pirineos y el gato montés, junto a otras especies de interés como lobo,  nutria, gineta, liebre, conejo, zorro, jabalí y corzo. Por otra parte, entre los artrópodos, destacar la presencia del cangrejo autóctono de río.

Gea: La geomorfología de la zona está marcada por los bancos calizos del Cretácico Superior y por los movimientos que en ellas produjo la orogénesis Alpina, que son erosionados intensamente por ríos y arroyos, dando lugar a un relieve general típicamente calizo tal como la depresión sinclinal del río Mataviejas y la loma anticlinal rebajada de Santo Domingo de Silos, que la flanquea por el Norte.

Topografía escarpada de paredes calizas, atravesadas por el río Cauce, Mataviejas y Arlanza, en las que contrasta la roca vertical salpicada en algunos lugares por sabinas, encinas, quejigos y alguna fuente que alimenta la corriente

Espacio natural:

Los principales recursos naturales de la zona son la geomorfología (los cañones y escarpes calizos), la vegetación (el sabinar y el encinar) y la fauna (las colonias de buitre leonado) que forman un  paisaje íntimamente relacionado. Junto a ellas no se pueden olvidar dos centros culturales de primer orden, ya que en ellos se gestó Castilla y el castellano: Covarrubias y Santo Domingo de Silos. Su superficie es de 26.055 Has.

Orden de 27 de abril de 1992, de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, de iniciación del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Espacio Natural de La Yecla.

Orden de 15 de febrero de 1999, por la que se amplia el área incluida en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Espacio Natural de La Yecla (Burgos). (BOCyL  22-2-99) Ordenes de 27 de abril de 1.992, de iniciación de los Planes de Ordenación de los Recursos Naturales de Hoces del Río Riaza, Sitio Paleontológico de Cerro Pelado, Sierras de la Parameray Serrota, Montes Obarenes, Valle de San Emiliano, Sabinar de Calatañazor, Ojo Guareña, Sierra de Gredos, El Rebollar, Sierra de la Culebra, Sierra de Ancares, Las Médulas, Las Batuecas, Puerto de Orduña, Fuentes Carrionas y Fuente Cobre, Sierra de la Demanda, La Fuentona, La Yecla, Lagunas de Villafáfila, Valle de Iruelas, Covalagua, Pinar de Hoyocasero y Las Tuerces (BOCyL 5-5-92).

Martes, 2 de agosto de 2011.

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