Hoya Moros

Draco

Siento, al recorrer el camino, los vigilantes ojos de Draco. Su aliento es la brisa que quema mi piel. (Arl)

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Las Hurdes

Una comarca natural rica en jaras y enebros, tejos y lentiscos, brezo y madroñera, un mundo que da colorido a escarpadas hondonadas; arroyuelos que no acaban de nacer y se suicidan en el vacío, riachuelos que serpentean entre cámbricos pizarrales; villorrios de piedra y luto, habitáculos que rinden culto al sol, esgrafiados que dan cuenta de una raza milenaria… Son Las Hurdes.

El Gasco. EL chorro de la meancera y el volcán.

Volcán de El Gasco.

Situado al Norte de Cáceres, en plena zona de las Hurdes de acceso complicado por el tipo de carretera. Trataremos de una zona única e irrepetible. Con una superficie aproximada de 97000 metros cuadrados, situado en la comarcas de las Hurdes en la alquería de El Gasco, pertenece al término municipal y al de Nuñomoral, declarado de interés científico en 2003,  su cráter de unos 50 metros de diámetro, resultado del impacto de un meteorito de medidas aproximadas a un metro de de diámetro. En realidad, no se trata de un volván como su nombre indica sino del cráter formado por el impacto de un metorito, fechado entre uno y dos millones de años. Basan esta afirmación en la mas que probable existencia de ringwoodita (rw), material producido en la caida de meteoritos desde alturas superiores a 600 metros con velocidades superiores a 40 metros/segundo. Esto identifica el lugar como algo único a nivel mundial.

El chorro de la Meancera o de la Miacera.

Catarata próxima a los 100 metros de desnivel y singular cima con piedras calcinadas y varias cuevas naturales. La mayor de Las Hurdes. El lugar del que salta el agua se llama el picu del volcán, consistente en un afloramiento de rocas pumíceas. Grandes paredes laterales en granito ya ojeadas por escaladores pero sin vías equipadas. Ubicado en el mismo entorno que el volcán se accede a él desde el mismo pueblo de El Gasco, debiendo comenzar la ruta en el mismo lugar, separándose ambas nada más cruzar el puente sobre el río Malvellido. De visita obligada si recalamos por la zona, se recomienda su visita principalmente en los meses de primavera como la época de deshielo o en su caso, en época de lluvias, situación ésta que facilita que la cascada y el río tengan agua.

Los meandros del Cerezal a Martinladrán y El Gasco.

Al pasar Martilandrán existen una serie de miradores en la misma carretera que va desde este pueblo hasta El Gasco en los que parar para observar los meandros del río Malvellido. Todo el valle, incluidos los meandros están llenos de terrazas o bancales únicos espacios en los que poder cultivar, lo que hace aun más llamativo el extraño y agreste paisaje. Nada tienen que ver estos meandros con los del río Alagón en Riomalo de Abajo, siendo totalmente distintos.

Los ríos son pocos caudalosos, han labrado en el granito algunos de los meandros mas llamativos de toda la península, tienen un descenso muy acusado en su primer tramo para serpentear tranquilamente en la parte inferior del valle. 

Meandros

Meandros

 Geografía y Clima.

La Comarca de las Hurdes está situada al norte de la provincia de Cáceres, limitando con la de Salamanca, en lo que comúnmente se denomina ” La boina de Extremadura “. La Sierra de Gata y el Valle del Ambroz salvaguardan esta maravillosa comarca natural. La comarca de las Hurdes se trata de una especie de pentágono irregular cuyo nudo principal es la sierra de Francia, de donde parten las demás cadenas montañosas.

Cuatro son los valles que fluyen por entre las pizarrosas montañas de las Hurdes: El Ladrillar; el río Hurdano, que parte a la comarca en dos mitades, con su afluente el Malvellido y el valle del río Esparaban, al oeste, el río de los Angeles, antiguo lugar privilegiado para el retiro y reflexión, en donde se construyó, en el S. XIII el Convento de los Angeles, lugar de tránsito de S. Pedro de Alcántara hacía Portugal. Situados geográficamente dentro del contexto regional, siempre hay que hacer referencia a la Historia de las Hurdes, llena de tópicos y mitos. En lo alto las cimas del “Rongiero”, “Las Tiendas”, “La Corredera” o el “Pico Convento”, abrigan un sinfín de especies vegetales, donde los pinos pinaster y silvestre conviven con el castaño, la encina, el acebo y el tejo.

El clima de Las Hurdes es templado de rasgos mediterráneos, con algunas temperaturas extremas por la degradación continental y un índice pluviométrico alto a causa de su relieve montañoso. Estas condiciones, unidas a la protección de los vientos, configuran una especial disposición hortofrutícula que el hurdano ha sabido aprovechar arañando incluso la escasa tierra de sus laderas y construyendo centenares de terrazas. Carabusino, El Gasco o La Aldehuela ofrecen un espectáculo único para el visitante.

Las Hurdes tienen un clima muy diverso debido a su especial configuración y a la multiplicidad de las montañas. En conjunto, debemos hablar de un clima templado. Las temperaturas estivales, durante el día, sobrepasan con normalidad los 30º C. De noche nunca superan los 27ºC. El invierno es duro. En las zonas montañosas, las horas de sol son pocas. Las heladas duran mucho tiempo. En una misma jornada se puede pasar del calor al mucho frío. La nieve es frecuente en los montes. El periodo ordinario de lluvias aparece ligado a los meses de noviembre y diciembre. Las tormentas en primavera y verano son frecuentes y, antes, muy temidas debido a las crecidas, que forman barrancos profundos y capaces de poner en peligros las humildes viviendas situadas el las laderas de las montañas. En verano la sequía se hace notar hasta el punto de que ríos, tan importantes como el Hurdano, prácticamente desaparecen.

Entorno natural.

Las mayores extensiones están ocupadas por especies muy pobres: jara, brezo, tomillo, lentisco, carrasca, romero, madreselva, zarzas… que solo posibilita floraciones aptas para las abejas. Cuando florecen, allá en primavera, cubren las sierras con gamas de coloridos variados, como el blanco, el rosa, el morado… Se mezclan luego con grises y ocres de las pizarras y dan la sensación de un manto policromo que se prolonga hasta el infinito, donde se encuentran con los horizontes nevados de la sierras de Francia, de Gata o de Candelario.

Entre los árboles destaca el castaño, acebo, aliso, roble, alcornoque, encina… especies contradictorias que se hermanan en esta singular tierra. Hoy las mayores extensiones se habían reservado para el pino foráneo, resinoso y maderero, con el que no están muy de acuerdo ni los ecologistas ni los naturales, porque cambia su medio natural. También existen cultivos frutales de cerezo y fresas.

El suelo urbano esta formado, principalmente, por pizarras de los tres sistemas: Cámbrico, Silúrico y Devónico. Predomina el primero con pizarra de colores gris, azulado o rojizo.Las pizarras adoptan todas las posiciones muchas veces verticales. Estas llamativas características configuran el paisaje de las Hurdes. Constituyen la causa principal de su belleza y de su pobreza. Están tan superficiales que la erosión de la tierra esta convirtiendo el terreno en una “tierra sin tierra”. Junto a las escarpadas alturas, con descensos y ascensos acusadísimos, verticales incluso, con cortadas, cascadas y barrancos, se ven los distintos planos de las capas pizarrosas.

Rasgos sociales e Historia

Los ídolos-estelas, los singulares enterramientos y los numerosos petroglifos que han ido apareciendo por toda la comarca, hacen de Las Hurdes un verdadero santuario de la Edad del Bronce. El hurdano quiere que se llegue a estos valles con sencillez y suficiente agudeza para entender lo que son: un permanente abrazo entre el hombre y la naturaleza. Dijo Unamuno: si en todas las partes del mundo el hombre es hijo de la tierra, en Las Hurdes la tierra es hija de los hombres”. Los ídolos-estelas de El Cerezal, Riomalo de Abajo, Caminomorisco o Cambroncino y los singulares enterramientos que han aparecido en diversos montículos, junto con los numerosos petroglifos que se hallan repartidos por toda la comarca, hacen de Las Hurdes un verdadero santuario de la Edad del Bronce.

 Se dice que la Historia de las Hurdes, comienza en el S. XIII (1.289) con la aparición del primer documento escrito que hace referencia a la misma. Ya en la edad de bronce sus pobladores dejaron la impronta de su presencia en la comarca a través de sus petroglifos, una escritura en la piedra de cuya interpretación se puede observar el modo de vida de aquellos originales pobladores.

La fecha de 1.289 es significativa para la comarca, pues supone el deslinde definitivo de la tierra de Granadilla ( Casa de Alba ) y su cesión al concejo de la Alberca, quién a lo largo de sus 600 años ejerce un férreo vasallaje sobre los habitantes de las Hurdes. Durante todo este tiempo, los hurdanos elevaron numerosos pleitos y quejas en busca de su libertad y de su propia tierra. Con el paso de los años viajeros, eruditos e intelectuales consiguen con sus plumas afiladas crear una leyenda negra, fruto del desconocimiento que de las Hurdes se tenía, pintando a la comarca como “un mundo diferente, fantástico” (Unamuno y Buñuel que no por ser conocidos son los más importantes).

La casa tradicional hurdana, sobria y sobrecargada de pizarra, posee unos esquemas circulares que nos recuerdan a los castros celtas. No cabe duda que estamos ante una civilización tan milenaria como singular que ha pervivido hasta nuestros días. Erias, Horcalada, Batuequilla, Riomalo de Arriba, Asegur o La Huetre, son un buen ejemplo de esta arquitectura popular.

El sistema administrativo feudal no aportó un desarrollo significativo a los propios habitantes. A partir del siglo XVII, la iglesia aumenta su influencia y ámbito de intervención intentando organizar la vida espiritual y mostrando una clara preocupación por mejorar las condiciones de vida de los pobladores. La idea de reducir la dispersión de la población promoviendo la concentración en núcleos más grandes en los mejores terrenos no surtió su efecto ante la reticencia de los habitantes.

En el siglo XIX el estado organiza diversos procesos desamortizadores que en las Hurdes tuvieron un resultado muy negativo; los montes que habían sido utilizados en forma comunal por los vecinos de las alquerías desde antiguo salieron a subasta. Las protestas de los vecinos que reclamaban que fueran considerados como terrenos comunales no fueron atendidas y los vecinos debieron constituirse en comunidades para adquirir la propiedad desembolsando grandes cantidades de dinero, cosa que no hizo sino favorecer el empobrecimiento de la comarca. Desde finales del XIX y principios del XX, al pairo de las ideas regeneracionistas se constituye la “Sociedad Esperanza de Las Hurdes” tutelada por la iglesia y la élite civil, pretendía la recuperación moral y económica de la comarca. A partir de ese núcleo inicial, filántropos, profesores universitarios, miembros de la iglesia e intelectuales trataron de difundir la problemática de la comarca reclamando al poder político medidas concretas de desarrollo. Miguel de Unamuno retrató en andanzas y visiones españolas el viaje que en 1.914 realizó con los franceses Jacques Chevalier y Maurice Legendre, este último un verdadero baluarte en la defensa de Las Hurdes basó en ellas su tesis doctoral en la Universidad de Burdeos. Tras su muerte sus restos fueron trasladados hasta el Santuario de la Peña de Francia obedeciendo sus últimos deseos.

Se intentó dar un impulso al desarrollo de la comarca con la visita que Alfonso XIII, hizo a la comarca en el año 1.922. A instancias de las asociaciones que clamaban por la situación sanitaria y de desarrollo de Las Hurdes, sobre todo La Esperanza de las Hurdes. Previa a la regia visita el Dr. Marañón realizó un viaje a través de las Hurdes tras el cual firmó una serie de artículos que añadieron motivación para la visita del rey, al que por cierto acompañó en su visita. El rey recorrió durante 4 días a caballo el territorio entrando por Casar de Palomero y saliendo por Las Batuecas. Inmediatamente tras la este viaje se crea el Real patronato de las Hurdes. Inicialmente se fundaron tres factorías (Mestas, Nuñomoral y Caminomorisco) que agrupaban servicios básicos como la escuela, la casa cuartel de la Guardia Civil y el dispensario médico. Alfonso XIII hizo un segundo viaje que fue interrumpido por la muerte del general Primo de Rivera. La última gran alteración de la propiedad y por ende del medio de vida fueron las repoblaciones forestales masivas que se niciaron en la década de 1.940. Los montes declarados de utilidad pública vieron limitado el uso sobre todo para el pastoreo y se dedicaron al cultivo masivo de pinos.

Mitos y leyendas

La primera referencia histórica de las Hurdes puede encontrarse siglo XVII en la obra “Curiosa Philosophiae” (”Curiosa filosofía”) del filósofo jesuita Juan Eusebio Nieremeberg, más conocido como el Padre Nieremberg. Éste describió Las Hurdes en los términos desoladores: “Existe en este reino un áspero valle infestado de demonios, un lugar que los pastores creen habitados por salvajes; gente ni vista ni oída, de lengua y usos distintos a los nuestros. Son hombres y mujeres que andan desnudos pensando ser solos en la tierra”.

Por ejemplo: “ El duende de ladrillar” (1907) que hizo poner cartas en el asunto a la iglesia, “el espanto de Rubiaco” (1947), un supuesto ente de más de tres metros , sin cabeza que se paseaba por las alquerías , “El macho Lanú “ (princip. de siglo) , un personaje asociado con el demonio , de forma antropomorfa, “sombras errantes” (1983), figuras etéreas ataviadas en ropajes oscuros que aparecían ingrávidas en distintas curvas o barrancos, “El niño blanco” (desde hace siglos prolifera la leyenda, parecida a una de Buenos Aires),que surge con una especie de llanto que precede a la aparición de un supuesto ente identificado como el anima de un niño que falleció por el condado de Aceitunilla. Y hay más, por supuesto.

 Si a esto le sumamos el encanto de la región atiborrada de verde vegetación, y por ejemplo, como me decía Felix, de supuestos y “extraños grabados y símbolos con más de 5000 años de antigüedad”, tenemos todos los ingredientes para forjar leyendas y misterios gratis en torno a la región, olvidandonos por un momento aquel pasado poco glorioso.

Buñuel, Tierra sin pan. 

Unamuno, Citas:

  • “Si en todas las partes del mundo el hombre es hijo de la tierra, en Las Hurdes la tierra es hija de los hombres”.
  • “La tierra cultivada de las Hurdes, es la hija de dolores, de afanes, de sudores de angustia sin cuento”.
  • “Había que entrar de una vez en esa región que alguien ha dicho es la vergüenza de España, y que Legendre dice, y no sin buena parte de razón, que es, en un cierto sentido, el honor de España. Porque, ¡Hay que ver lo heroicamente que han trabajado aquellos pobres hurdanos para arrancar un misérrimo sustento a una tierra ingrata!”.
  • “Todo ese rudo combate con la naturaleza madrastra lo hacen sólos, sin ayuda de bestias, llevando a cuestas las piedras de la cerca o del bancal, transportando a propio lomo, por senderos de cabras o entre pedregales sus cargas de leña o el haz de helecho para la cama. Rico, riquísimo el que posee un borrico entero en uno de los pueblos más pobres. Contáronnos que había veces en que al casar un padre a su hija le daba de dote la pata de un asno, o sea, el poder disponer de él cuatro días, alimentándolo entonces. Y el novio iba la víspera de la boda al monte a recoger helecho para la cama nupcial, la del rejollijo”.
  • “Esos heroicos hurdanos se apegan a su tierra; porque es “suya”. Es suya en propiedad; casi todos son propietarios. Cada cual tiene lo suyo. Y prefieren malvivir, penar, arrastrar una miserable existencia en lo que es suyo, antes que bandearse más a sus anchas teniendo que depender de un amo y pagar una renta. Y luego es suya porque la tierra la han hecho ellos, es su tierra hija, una tierra de cultivo que han arrancado, entre sudores heroicos, a las garras de la madrasta naturaleza…”
  • “Y una maravilla de espectáculo a la vista, ya desde los altos se dominan las hondonadas y el vasto oleaje petrificado de las líneas de las cumbres, ya desde los barrancos se cree uno encerrado lejos del mundo de los vivos que leen y escriben”  Miguel de Unamuno, Andanzas y visiones españolas.

Jueves, 14 de julio de 2011.

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