* Congosto de Mont Rebei.

Congosto de Mont Rebei – Puente de Montañana – Huesca – Lérida.

El Congosto de Monte Rebei nace como consecuencia de la erosión provocada por el río Noguera Ribagorzana en la Sierra del Montsec, así es un corte en la sierra que deja el Montsec de l’Estall a su derecha (poniente) i el Montsec d’Ares a su izquierda (levante), división que hoy en día coincide con la línea que separa Aragón y Cataluña. Las paredes del desfiladero llegan a superar los 500 metros de altura con puntos donde la anchura mínima del desfiladero es únicamente de 20 metros.

Desde Huesca tomamos la carretera N-240 en dirección Lérida y a la altura de Barbastro nos desviamos dirección Ainsa, Benasque. Unos kilómetros mas adelante tomaremos la N-230 dirección Viella. Al llegar a Puente de Montañana, cruzamos el puente y nos dirigimos dirección Tremp por la C-1311 y a escasos metros nos encontramos un desvío a la derecha que nos indica la dirección a seguir al Congosto de Mont Rebei. Tomamos esta estrecha carretera asfaltada durante 8 km hasta llegar al indicador del aparcamiento de la Masieta, donde dejaremos el vehículo.

La pieza clave para acceder hasta este prodigioso espacio es Puente de Montañana, un pueblo medieval declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1974. Las connotaciones artísticas e históricas que impregnan esta entrada norte al congosto, ya de por sí valiosas, alcanzan un mayor relieve al mezclarse con el conmovedor emplazamiento natural de Mont Rebei: una de las estrechuras fluviales más acusadas y extensas de las que surcan los perfiles ibéricos.

Situación: Puente de Montañana, Sierra Montsec, Lérida.
Inicio: Parking de la Masieta
Longitud: 2.500 m.
Desnivel de la Vía: Poco desnivel, recorrido lineal.
Tiempo en Camino Equipado: 2-3 horas.
Equipamiento: Muy bueno.
Puentes, Pasarelas: 1 Puente Colgante y Pasamanos.
Verticalidad: Recorrido lineal muy aéreo.
Mayor altitud: Cueva Colomera 920 m.
Grado de Dificultad: Bajo.

La Masieta: El recorrido, que discurre en su totalidad por la provincia de Lleida, comienza en el aparcamiento y punto de información de La Masieta. El cómodo sendero nos conducirá por la margen izquierda del río Noguera Ribagorzana y cola del Embalse de Canelles hasta el congosto de Mont-Rebei en menos de media hora. Este primer tramo puede realizarse por la GR-1, salvando un desnivel de unos 50m o bien por un sendero más llano y cómodo que atraviesa el dominio inundable del pantano de Canelles, por lo que esta opción únicamente será viable si el pantano se encuentra bajo de nivel. En este caso podremos tomar a la ida la alternativa del sendero GR-1 y el regreso realizarlo por el sendero más próximo al río.
Puente colgante sobre el barranco de San Jaume o de La Massana Antes de entrar en el congosto nos encontramos el puente colgante de San Jaume que nos permite salvar el importante desnivel del barranco.
Paso de Mont Rebei Pasado el puente, en pocos minutos alcanzaremos el paso de Mont Rebei, en la zona conocida como Los Feixoles, donde nos encontraremos un interesante mirador del congosto.
Congosto de Mont Rebei: Aquí empieza el recorrido por el vertiginoso sendero aéreo excavado en la roca, bien acondicionado y dotado de pasamanos, prácticamente en la totalidad de su recorrido. El sendero superior fue realizado en el año 1.982 y se encuentra perfectamente equipado con pasamanos e incluso disponemos de un importante número de bancos colocados a modo de quitamiedos. Existe un paso inferior igualmente excavado en la roca que fue realizado en 1.924, más peligroso y peor equipado, si bien, aunque desde la oficina de información no recomiendan tomarlo, es transitable y la vuelta puede realizarse por el mismo.
Cueva Colomera: En la parte final del recorrido nos encontraremos una canal que asciende por fuerte desnivel hasta la Cueva Colorema. El trayecto, dotado de anclajes en la roca y cadenas para ayudarnos en la ascensión, no es especialmente difícil si bien hay que realizar varias trepadas.
Último tramo del Congosto: Tras descender de la cueva, seguiremos el recorrido por el congosto y pronto nos encontraremos con el final del mismo, donde las paredes verticales que lo conforman empiezan de nuevo a abrirse. El sendero continua en suave ascensión por la ladera hasta nuevos puntos de interés, aunque nuestro recorrido finaliza en este punto. El acceso al sendero inferior se encuentra situado unos cientos de metros más adelante. Es recomendable continuar por el sendero unos metros más para poder contemplar una visión más general de la apertura del congosto y las imponentes paredes verticales de piedra que lo custodian.

Por su cercania con el Desfiladero de Collegats recomiendo su visita en fechas contiguas.

* Desfiladero del Collegats.

Desfiladero del Collegats – Huesca/Lleida –  Aragón/Cataluña.

Como referencia deberemos tener en cuenta que es un punto de actividad relativamente próximo a la correspondiente a Mont Rebei y recomiendo realizar ambas en fechas contiguas.

Acceso en vehículo en su punto de salida: a la carretera C-13, entre la Pobla de Segur y Gerri de la Sal, hace falta pararse al área de descanso de la Fuente de la Figuereta, situada antes de entrar al desfiladero de Collegats.

El desfiladero se abre al paso del río Noguera Pallaresa, cortando al mismo tiempo las sierras interiores de Peracal al oeste y las de Cuberes y Bourmot al este. Es el paso natural entre el Pallars Jussà y el Sobirà es el desfiladero de Collegats, una estrecha rendija abierta entre altas paredes de roca por donde el río Noguera Pallaresa encuentra camino hacia el Sur. El desfiladero tiene una longitud de unos 5 km y desde el río hasta la parte superior de las paredes de roca hay más de 500 m de desnivel.

El símbolo por excelencia del entorno es la Argenteria, un surtidor de agua en la pared de roca que ha formado travertinos de formas particulares que inspiraron tanto al poeta Maragall como al arquitecto Gaudí. Este espacio fue declarado Reserva Natural Parcial en 1987 por su importancia como hábitat de la nutria y de especies de aves como el treparriscos y el quebrantahuesos. Sin embargo, el ave que más probablemente se puede observar es el buitre, que anida en las abundantes grietas y cuevas de los grandes acantilados.

Ubicado en el interior de una gruta, en una zona de difícil acceso, está el monasterio de Sant Pere de les Maleses.

Al paisaje espectacular y de una belleza excepcional de los acantilados de Collegats, se añade la singularidad y larga historia del monasterio e importantes valores naturales al transcurrir por el hábitat del quebrantahuesos, el treparriscos, el buitre y la nutria.

Incidencias del sendero a tener en cuenta:

  • 0,00 km. Inicio del itinerario. Carretera C-13, área de descanso de la Font de la Figuereta (541 m). Desde la fuente, hay que cruzar la carretera C-13 y coger la pista asfaltada de Gramuntill, al principio de la cual se encuentra la señal de inicio del itinerario. En seguida, la pista deja de estar asfaltada.
  • 0,95 km. Inicio del camino de Sant Pere. A la derecha de la pista, una señal de dirección indica el camino que hay que coger para ir a Sant Pere de les Maleses. Se trata de un sendero por donde antiguamente se hacía bajar madera que sube hacia el acantilado pasando por debajo de una línea eléctrica de alta tensión. El sendero es bastante empinado hasta llegar a la primera terraza de roca, donde se encuentra el camino del monasterio proveniente de Gramuntill.
  • 1,52 km. Camino de Gramuntill a Sant Pere. Ya situados en lo alto de la terraza de roca, se gira a la derecha haciendo un ángulo de 90 grados y siguiendo por un amplio rellano entre dos paredes de roca. A partir de aquí, el camino va paralelo a la gran pared del desfiladero de Collegats buscando la entrada del barranco de Sant Pere.
  • 1,76 km. Barranco. Se cruza un barranco por un bosque de pinos y se sigue por el mismo camino, primero en ligera subida y, una vez pasada una loma, en bajada, pero siempre en paralelo a la pared de roca. Cuando el camino comienza a adentrarse en el barranco de Sant Pere, se encuentra un cruce señalizado.
  • 2,88 km. Cruce señalizado. Para ir al monasterio, hay que continuar hacia el interior del barranco siguiendo la misma dirección que se llevaba. El camino sigue llano hasta llegar a un punto donde se puede cruzar el barranco.
  • 3,32 km. Barranco de Sant Pere. Se cruza el barranco y, una vez en el otro lado, el camino gira hacia la derecha, río abajo, para acercarse a una gruta, en la que están las ruinas del monasterio de Sant Pere de les Maleses.
  • 3,54 km. Monasterio de Sant Pere de les Maleses. Para continuar el itinerario, hay que desandar el camino hasta el cruce señalizado que se ha pasado de largo.
  • 4,20 km. Cruce señalizado. De nuevo en el cruce, ahora hay que ir hacia la izquierda (N) para descender directamente hacia el barranco y cruzar el río.
  • 4,36 km. Barranco de Sant Pere. Se cruza el río y se gana altura por el otro margen, a la vez que se empieza a ir en dirección SE hacia la salida del barranco. Pronto se llega a una loma desde donde se ve el río Noguera Pallaresa, a la derecha del trayecto, y donde el camino vuelve a cambiar de dirección, ahora para ir hacia el N. Se pasa por debajo de una línea eléctrica y luego se hace un zigzag para ganar altura y llegar a la cueva de la Serpent, indicada con una señal.
  • 5,60 km. Cueva de la Serpent. Pasada la cueva, el camino sube de nuevo haciendo una serie de rodeos que llevan directamente al pie de la pared de roca. Justo bajo el acantilado, el camino gira a la derecha hacia una torre eléctrica de alta tensión desde la que se ve perfectamente el barranco del Infierno. Poco después, el camino comienza un rápido descenso para llegar a la carretera.
  • 6,46 km. Carretera. Para volver a la fuente de la Figuereta, hay que cruzar la carretera y caminar entre la carretera y el río hacia la derecha hasta el túnel, en cuya entrada se toma la antigua carretera hoy convertida en un paso de peatones. Tras pasar de largo los barrancos del Infierno y de Llabró, La antigua carretera vuelve a salir a la C-13, donde hay que caminar por el andén los últimos 200 m para volver a la fuente de la Figuereta.
  • 8,85 km. Área de descanso de la Fuente de la Figuereta. Final del itinerario.

Se trata de una ruta a pie, de dificultad baja-media y señalizada, y con un recorrido de casi 9 km, un desnivel de 420 m. y una duración aproximada de 5 horas. Se refleja en recorrido tan como aparece en su fuente original.

Nacimiento del río Pitarque

Nacimiento del río Pitarque – Pitarque – Teruel – Aragón.

Distancia: 4,4 km. (8,8 ida y vuelta)
Tiempo: 1 hora (2 ida y vuelta)
Dificultad: Baja

Recorrido: Pitarque-Ermita de la Virgen de La Peña-Nacimiento del río Pitarque.

Acceso: Ctra. de la Venta Pintada a Cantavieja. Desde Teruel se puede ir hasta Fornanete pasando por La Cañada de Benatanduz y Villarluengo.

Esta ruta arranca del pueblo de Pitarque, y transcurre en su totalidad paralela al río. Permite llegar hasta el llamado «Nacimiento», fruto de las surgencias del río desde la roca caliza. En este recorrido, puede disfrutarse de los impresionantes farallones que flanquean el desfiladero y la pureza de las aguas. Es accesible para todos, al transcurrir en suave pendiente en toda su longitud. La ida y vuelta suponen algo más de dos horas.

La senda empieza en el mismo pueblo de Pitarque, en su primer tramo coincide con la GR.8 que va desde Pitarque a La Cañada de Benatanduz. Durante el primer tramo del recorrido, hasta aproximadamente su mitad, se encuentra la zona ancha del valle formada por material aluvial dejado por el río durante la reciente era cuaternaria; estas ricas tierras eran aprovechadas para el cultivo de campos y huertos. El paisaje aquí esta muy humanizado, -nogales, avellanos, manzanos, azarollos, etc.- contrastando con el que encontraremos más adelante. La mitad del camino hasta el nacimiento nos lo marca la ermita de la Virgen de la Peña, una pequeña edificación de planta rectangular y de mampostería encalada, huella de su paso por estas tierras de los caballeros hospitalarios. En este punto podremos aprovechar para hacer un alto en el camino y descansar contemplando los enormes cortados calizos a ambos lados del río. En el lado donde nos encontramos, unos espectaculares farallones o escarpes rojizos, habitados por el buitre leonado que tiene aquí una numerosa colonia a la que debemos respetar. Al otro lado del río, Peñarrubia, con sus 1453 metros, domina el paisaje.

A pocos metros de la Ermita encontramos un camino ascendente que nos llevaría a la cima de los cortados, pero nosotros seguiremos el camino que desciende. Pasamos al lado de una vieja central eléctrica y al pie del salto de agua. El camino casi desaparece durante unos metros, reapareciendo de nuevo tras cruzar unos campos hoy prácticamente incultos. En este punto observaremos que la vegetación ha cambiado. Discurre ahora entre una fronda exuberante que parece querer cerrarnos el paso. Helechos, serbales, fresnos, arces, y otros árboles forman un pasillo estrecho. Hiedras, musgos, demátides, violetas y hepáticas, fresas silvestres, polígalas y aguileñas…, aumentan en primavera el atractivo de la zona y nos obligan a pararnos a contemplarlas. Si observamos con atención por los sitios más sombríos y húmedos podremos ver el poliglonato o sello de Salomón, una planta de especial atractivo. Este camino remonta y pasa junto al inicio de la tubería de la central, conduciéndonos al mismo Nacimiento del Río Pitarque.

Solo quedan unos metros hasta el manantial. Hay que subir a una roca mediante unos escalones de hierro incustrados en ella y ante nosotros aparece una especie de gran vagina pétrea por la que manan las aguas subterráneas en estruendosa la torrentera. Tenemos un ejemplo típico de surgencia, fenómeno propio en las zonas de roca caliza donde se dan los parajes kársticos, caracterizados por unas formas de erosión típicas como cuevas, simas y cañones. El agua que vierte es clara, transparente, cristalina y muy fría; creando una gran poza.

El regreso lo realizaremos por el mismo camino, procurando no dejar huella de nuestro paso, contribuyendo con ello a mantener el atractivo de estos bellos lugares que la naturaleza nos brinda.

A partir de ahora todo el que se acerque a realizar la ruta senderista que lleva hasta el nacimiento del río Pitarque se va a encontrar con una ruta mejor acondicionada y que hará más llevaderos los cinco kilómetros que unen el municipio que da nombre el río con el nacimiento

Camino natural del río Guadalaviar.

Camino natural del río Guadalaviar – San Blas – Teruel – Aragón.

Distancia: 7.25 km. haciendo la ida por el cañon y la vuelta por los paramos.
Altura mínima: 880, máxima: 1025.

Para llegar a San Blas basta en tomar como referencia Teruel capital, por tanto el acceso mas rápido es mediante la A-23(Autovia Mudejar), tomar la salida 117 hacia N-420 dirección Teruel Norte/Alcañiz/Cuenca, posteriormente una vez en la N-440 tomar la salida San Blas/A-1513.

La ruta comienza a las afueras de San Blas, antes de cruzar el puente de salida de la población, en la carretera A-1513, se ve un acceso que baja al lecho del río, allí en una pequeña explanada, puede servir de aparcamiento, con un panel que indica el inicio de la ruta, en ese punto se observan los restos de un antiguo Molino y una pasarela de piedras que cruza al margen opuesto de la ribera para visitar “la fuente de las señoritas” puede cruzarse para disfrutar de su fresca agua, aunque las crecidas del río, pueden ponerlo dificil.

La ruta continua por el margen izquierdo del río (los margenes de río se orientan mirando aguas abajo, como vamos aguas arriba, es el margen que queda a nuestra derecha), en un centenar de metros se cruza el río por una pasarela metálica al margen opuesto.

El camino nos lleva entre el bosque de rivera, es posible encontrarse vigilados desde las alturas por el Buitre Leonado, el Alimoche o el Águila Real, prontose accede a unas escalinatas de madera que permitirán ascender a lo alto de una gran roca en el lecho del río, no encontramos en el Mirador del Pozo del Chopo y la perspectiva del Guadalaviar, sus bosques, sus estrechos y sus aguas se muestra ante nosotros.

Dejando atrás el Mirador y el camino baja de nuevo para volver a subir posteriormente, así sorteando los obstaculos que se suceden en el camino, pasando por una estación de aforo del Guadalaviar, y viendo que la ruta ofrece dos opciones:

Seguir por dentro del cañón atravesando pasarelas metálicas sobre la antigua presa del Arquillo y de madera sobre zonas inundables de la ribera hasta salir a una pradera en la ribera del río, a las puertas del Pantano.

Subir por una escalinata en zig-zag, (100 metros de desnivel) hasta los paramos que hay por encima del cañon del Guadalaviar, ofreciendo una perspectiva general del paraje y de Teruel, posteriormente el camino llega hasta la misma pradera que el anterior donde se vuelven a unificar.

Sugerencia: en a la ida adentrarse en el cañón por las pasarelas y a la vuelta por las alturas de los paramos.

Cañón de Añisclo o de los Bellos

Cañón del  río Bellos o de Añisclo – Escalona – Huesca – Aragón

El Cañón de Añisclo o del río Vellos es un profundo barranco excavado en la roca caliza, situado al Sur del Parque nacional de Ordesa y Monte Perdido, que recorre unos 14 km en dirección Sureste, desde la terminación del Cañón de Añisclo hasta la localidad de Escalona.

Por todo su trayecto discurre una estrecha carretera asfaltada, que en verano solo es transitable en el sentido ascendente desde Escalona. Muy cerca de esta localidad, también se haya una fuente termal que mana justo en el cauce del barranco y al que se accede por una larga y empinada escalera.

Su nombre autóctono, «congosto d’as Cambras» (que significa literalmente «estrecho de las salas»), hace alusión a las cavidades naturales que la erosión ha producido en las paredes calcáreas del cañón, algunas de las cuales (al modo corriente en la comarca de Sobrarbe) tienen su propio espacio en la mitología tradicional de la comarca, atribuyéndoseles el haber sido habitadas por seres mitológicos en tiempos antiguos y recientes.

Como llegar: se toma la A-23 o la N-330 de Zaragoza a Huesca. Desde Huesca a Barbastro por la N-240. En esta localidad hay que tomar la N-123. Después tomaremos el desvío de la A-138 dirección Aínsa hasta Escalona, donde se gira a la izquierda para remontar el estrecho valle del río Bellós por una sinuosa carretera durante 9 kilómetros, hasta el aparcamiento situado junto a la entrada del desfiladero.

El Cañón de Añisclo es una enorme grieta abierta entre las sierras de Sestrales y Mondoto, en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, con una tremenda riqueza botánica y paisajista, de gran interés por los aspectos relacionados con su formación debida a la erosión fluvial y a la existencia de un importante fenómeno kárstico.

Descripción: espectacular garganta, tajada por el río Vellos (o Bellós) en la gran plataforma calcárea del extremo sur del macizo de Monte Perdido, en el Pirineo oscense. Orientado de norte a sur, desde el reverso de la sierra de las Sacas, que lo separa del valle de Pineta, hasta el poblado de Sercué, se extiende a lo largo de 25 km. Su excavación representa un desnivel de 800 a 1.000 m, por una anchura máxima de 1,5 km, que se reduce a 500 m en su cabecera. Semejante entalladura ha sido producida por la erosión fluvio-glaciar, que ha explotado un material rocoso corroído por la disolución kárstica y, probablemente, por una línea de falla. El fondo está escalonado en gradas que han sido tajadas por profundas foces o salvadas mediante hermosas cascadas y colas de caballo.

La parte inicial está dominada por dos grandes farallones que se yerguen a ambos lados, las Sestrales (2.106 m) a la derecha y el Mondoto (1.962 m) a la izquierda. Ya en la Ripareta, un pequeño llano herboso se abre frente al barranco de la Pardina. Al continuar hasta el collado de Añisclo se atraviesan los barrancos de Capradiza y Font Blanca, sobre el cual surge de la roca una hermosa sugerencia que en forma de chorro se precipita sobre el valle y da lugar al río Vellos. Desde el citado collado es posible conectar diferentes travesías hacia los valles de Ordesa y Pineta.

El cañón de Añisclo está surcado por el río Vellos, ocupando la parte alta del valle de Vió. Numerosos barrancos de régimen torrencial se unen a su cauce, entre los que destaca el barranco de la Pardina en la parte superior y más angosta del cañón, ya próxima al collado de Añisclo. Este collado se sitúa al pie de los macizos de las Tres Serols o Monte Perdido, al oeste, y de las Tres Marías, al este, dando origen al río Vellos en la divisoria de aguas que separa los valles de Añisclo y Pineta.

Sugerencias: las estaciones más recomendables son la primavera y el otoño. Se aconseja disponer de todo el día y madrugar lo suficiente como para disponer de bastantes horas de luz que nos permitan realizar el recorrido sin contratiempos, así como llevar agua abundante.

Sugerencia de ruta
0-10 km: Aparcamiento del Cañón de Añisclo a unos 9 kilómetros de Escalona. El aparcamiento para los vehículos se encuentra a 300 metros de la cadena que indica el comienzo de la ruta de Añisclo, en el rellano de una curva muy cerrada de la carretera. El comienzo de la ruta está muy bien indicado con carteles de madera y letras de colores rojos y blancos de los senderos GR que surcan los caminos de la zona.

0,300-9,700 km: La pista de tierra pasa junto a la ermita de San Urbez, construida aprovechando una enorme oquedad de la pared del desfiladero. El siguiente tramo de itinerario es por la pista de tierra que se interna en el desfiladero.

4,200-5,800 km: Después de una dura subida por escalones de piedra y raíces desgastadas el camino llega al paraje conocido como Selva Plana, bien indicado con un cartel de madera. Las vistas del tramo recorrido del Cañón de Añisclo son magníficas.

5-5 km: El sendero atraviesa un par de barrancos muy cerca del borde del precipicio y desemboca en las praderas de La Ripareta, en la confluencia del barranco de la Pardina con el Bellós, en medio de un frondoso hayedo, y que es lugar ideal para comer y disfrutar del extraordinario paisaje. La vuelta hasta la salida del Cañón de Añisclo es por el mismo camino.