Hoya Moros

Draco

Siento, al recorrer el camino, los vigilantes ojos de Draco. Su aliento es la brisa que quema mi piel. (Arl)

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Castilla-La Mancha

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Barranco del río Dulce.

Barranco del río Dulce y Cascada de Gollorio – Peregrina – Aragosa – Guadalajara – Castilla-La Mancha.

Punto de Partida: Puente de la carretera sobre el río Dulce.
Punto de Llegada: Aragosa.
Itinerario: Puente sobre el río Dulce -Peregrina -La Cabrera -Caserío de los Heros -Aragosa.
Desniveles máximos: Peregrina: 1.027 Mts. -Aragosa 950 Mts.
Tiempos  parciales: Desde el puente a Peregrina: 1 h. 15 min. Desde Peregrina a La Cabrera: 1 h. 15 min. Desde La Cabrera al Caserío de los Heros: 50 min. Desde el Caserío de los Heros a Aragosa: 1 h. 10 min.
Tiempo  Total: 4 horas. 30 min

La salida se realiza desde el puente sobre el río Dulce de la carretera que sale de la A 2 en el Km. 118 y que se dirige a Sigüenza; se baja por la ladera en la margen izquierda del río y por esta orilla se sigue un sendero; mas adelante a la derecha hay un rustico puente, que no se cruza; continuar por el sendero, que enseguida empieza a subir por la ladera para salvar un estrecho que forma el río, (en época de sequía, cuando el agua desaparece por filtraciones, es posible pasar por el fondo).

El sendero alcanza ahora la parte más ancha del estrecho, desde aquí se  contemplan espléndidas vistas de los cortados y farallones de la Hoz del río Dulce, siendo esta zona una de las más interesantes y vistosas de todo el itinerario; después el sendero baja por la ladera herbosa hasta el río.

Seguir por la orilla y un poco más adelante aparece el Barranco del Gollorio: en el fondo del mismo, por una pared rocosa se despeña el arroyo, el cual en época lluviosa, cuando el agua es importante, forma una bella e imponente cascada, fácil de contemplar desde el mirador dedicado a Félix Rodríguez de la Fuente, situado en la carretera que sigue hacia Sigüenza, poco después del puente donde se inicia el recorrido.

Cruzar el arroyo que viene de la cascada y unos metros mas abajo, hay un vado que permite cruzar el río, siempre que no traiga mucha agua. Si no se puede se continúa por la margen izquierda. En algunos tramos el sendero se estrecha, ya que discurre por la ladera. En la otra arilla se divisa el Molino de la Hoz. Llegar hasta un puente de madera, que se cruza, saliendo a una pista que por la margen derecha lleva hasta Peregrina. Bajando por una zona de terrazas, se llega al fondo donde se toma un carril, a partir de aquí la Hoz se convierte en valle, donde abundan los sembrados.

Cerca ya de La Cabrera se cruza el río por un rústico puente construido con traviesas, y ya por la margen izquierda en unos pocos minutos se llega al pueblo, debe cruzarse el río por un magnífico puente de piedra, junto a una fuente ya mano izquierda sale la pista que hay que seguir, ahora ya por la margen derecha. Las paredes del barranco de color anaranjado y gris y no muy altas nos acompañan en el recorrido, mas abajo el barranco se abre, en una ancha y alargada pradera, la cual se cruza, por esta zona los encinares se van recuperando, ya que ahora no están sometidos a la corta para el carbón.

Seguir avanzando por el carril, para llegar poco después al Caserío de los Heros, una antigua fábrica de papel, que se utilizaba para hacer papel-moneda y timbre: situado en la otra orilla del río, donde destaca una alta chimenea cuadrada de ladrillo.

Frente al caserío salen tres pistas, seguiremos por la centro, que va el valle, mas abajo se pasa al pié de un farallón que tiene una cresta con varios puntales rocosos de color grisáceo, se cruza un estrecho y después el valle se ensancha y empiezan las tierras de labor. La pista se separa del río, dando un gran rodeo, encontraremos un pequeño puente que no se cruza. El valle vuelve a cerrarse formando la Hoz, con unas altas paredes donde anidan gran cantidad de buitres y donde se encuentra el pueblo de Aragosa y el final de esta interesante travesía.

Camino equipado de la cascada de Gollorio.

Desde la  repisa más alta del cañón, que está frente por frente del mirador de Félix Rodríguez de la Fuente, cortará el paso el escarpadísimo barranco del Gollorio, donde podrá verse cómo este arroyo tributario del río Dulce se precipita en un salto limpio de 20 metros al fondo de una hoya de paredes más que verticales, desplomadas. Para bajar al pie de la cascada, aprovecharemos una hendidura equipada con dos cadenas, a las que deberemos asirnos con fuerza si para poder progresar.

Hoz de Beteta y Solan de Cabras

Hoz de Beteta – Cañizares – Beteta – Cuenca – Castilla-La Mancha.

Partida: Puente de Vadillos.
Distancia: 10 km.
Duración: 2 horas
Desnivel: 30 metros.
Dureza: Baja

Este Monumento Natural se sitúa en el norte de la provincia de Cuenca, entre las muelas de Carrascosa y del Palancar o de San Cristóbal con altitudes que superan los 1300m.

La Hoz de Beteta constituye unos de lo cañones fluviales más espectaculares y bellos de la Serranía de Cuenca. Está recorrido en su totalidad por el río Guadiela, que ha excavado en la roca caliza un profundo y estrecho tajo por el que discurre a lo largo de seis kilómetros entre acantilados verticales de más de 80 metros de altura.

Como llegar: A Beteta se va por la carretera de Barcelona (N-II) hasta Guadalajara y por la N-320 –dirección Cuenca– hasta Cañaveras, para luego seguir las indicaciones viales hacia Villaconejos de Trabaque, Priego, Cañamares, Cañizares y Beteta. Antes de llegar a Beteta, en el kilómetro 47,6 de la CM-210, se halla el puente de Tablas, donde arranca la senda botánica. Teniendo en cuenta las dificultades que existen para aparcar en este lugar, el paseo puede hacerse también al revés, empezando a caminar aguas arriba desde el puente que hay junto a la fuente de los Tilos, en el kilómetro 46 de la misma vía. En este caso, dispondremos de una zona más adecuada para estacionar los vehículos

Para canal bien hecho, la hoz que el Guadiela traza al poco de nacer, una de las más profundas y boscosas de la sierra. Camino del mar de su elección, el río ha ido labrando durante siglos en la roca caliza esta garganta abismal, poblada por tilos seculares, buitres y soledades. La carretera que baja de Beteta a Cañizares la surca en toda su longitud, ofreciendo a los conductores una visión completa, aunque quizá demasiado fugaz, de la misma. Más interesante es adentrarse a pie por la hoz siguiendo un sendero botánico de algo menos de dos kilómetros y una hora escasa de duración que la recorre desde el puente de Tablas hasta la fuente de los Tilos.

El itinerario comienza en el área recreativa de la Casa de la Pradera, situada entre las poblaciones de Puente Vadillos y Beteta (ver acercamiento al punto de inicio). Seguiremos el itinerario botánico, pasando por una zona de grandes Tilos, donde visitaremos su fuente y el pequeño embalse del mismo nombre. A continuación pueden visitarse dos cuevas, primero la de la Ramera, en la que su gran profundidad y sólo para espeleólogos y la segunda, más bien un abrigo, es la de Armentero.

Se aprovecha la subida a esta última cueva para acceder hasta el mirador de la hoz de Beteta, desde la que se contempla una magnífica panorámica de ésta.

Posibilidad de volver al punto de partida o de enlazar con la hoz de Solan de Cabras:

Por una cómoda orografía, se enlaza con la siguiente hoz de esta jornada, la de Solan de Cabras, más salvaje y espectacular si cabe, visitando el lugar donde se ubican las casi inapreciables ruinas del Castillo de los siete Condes, paraje excepcional donde los haya y en el que vamos a quedarnos impresionados e impregnados de la belleza de este lugar.

El siguiente objetivo que se divisa desde esta ubicación, el mirador de Solan, donde se encuentra la Cruz. Este será un sector en el que deberá tenerse claro la dirección a seguir, puesto que gran parte de este trazado lo haremos fuera de sendas, por zonas perfectamente transitables.

Desde la cruz, se ve mucha más cerca el destino final, el balneario y embotelladora de agua de Solan de Cabras. Descenderemos hasta sus inmediaciones por una magnífica senda entre quejigos, pinos y boj.

Al ser ruta lineal, deberá disponerse de dos vehículos para situarlos a ambas partes del recorrido, ó la posibilidad de ser recogidos al finalizar.

Importante el acopio de agua en la fuente de los Tilos, ya que esta será la última fuente por la que pasamos.

Generalmente es una ruta bastante asequible para cualquier persona habituada a hacer senderismo. La única zona algo más complicada, por la ausencia de sendas y un tramo de fuerte ascenso en firme rocoso, es el sector que va desde el Castillo de los siete Condes hasta la Cruz de Solán, aunque la perfecta visión de ésta, una vez en la zona del castillo, será clave para definir la dirección a seguir.

Hoz de Solan de Cabras – Solan de Cabras – Cuenca – Castilla la Mancha.

Partida: Solan de Cabras
Distancia: 12 km
Duración: 2:30 horas
Desnivel: 300 m
Dureza: Baja

Como llegar: A Solán de Cabras se va por la carretera de Barcelona (N-II) hasta Guadalajara y por la N-320 –dirección Sacedón y Cuenca– hasta Cañaveras, para luego seguir las indicaciones viales hacia Villaconejos de Trabaque, Priego, Cañamares, Cañizares y Puente Vadillos, donde nace la carreterilla que lleva en 3,8 kilómetros a Solán de Cabras

Desde el aparcamiento para visitantes que hay a las afueras de la planta embotelladora de Solán de Cabras, se comienza a andar entre montones de palés y garrafas para llegar enseguida a la portilla metálica que da paso al balneario y, una vez dentro, cruzar el Cuervo por el puente que se presenta frente a unos apartamentos con larga fachada ocre. Ya en la otra orilla, se pasa junto a una fuente que ofrece gratis estas famosas aguas minerales y, más a la izquierda, por delante de un coqueto hostal amarillo con piscina y romántico jardín.

Rebasados los últimos edificios de esta parte, alcanzamos un camino ancho, cerrado al tráfico con una cadena, que se adentra en la hoz aguas arriba, dando vistas por entre la fronda pinariega al mirador del Rey, cuya blanca cruz descuella en la margen contraria. En pocos minutos,  el buen camino se reduce a un sinuoso senderillo angustiado por el boj. No obstante de trecho en trecho, la selva se abre para mostrar un río salvaje, que de igual manera se apacigua en remansos de color esmeralda o se encabrita culebreando bajo los oscuros acantilados del puntal del Soto Negro.

A unas dos horas del inicio, se llega a un ensanchamiento del cañón donde afluye al Cuervo un pequeño arroyo. Aquí se ofrecen dos opciones: seguir otra hora por trocha aún más tortuosa hasta el muro del embalse de la Tosca, que retiene parte del caudal del río tras los vertiginosos escarpes calizos del estrecho de la Herrería; o regresar sin buscar más complicaciones al balneario.

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