Hoya Moros

Draco

Siento, al recorrer el camino, los vigilantes ojos de Draco. Su aliento es la brisa que quema mi piel. (Arl)

Mensajes


Alias:
Email:
Para:  
No se publicará el e-mail
(pero es requerido)

Tags - Etiquetas

Código QR.

Código de página Web

Visitas

Málaga

Página 1 de 11

Cañón del Río Verde.

Cañón del Río Verde – Otívar – Málaga – Andalucía.

Para llegar a Otivar de la provincia de Granada, desde Málaga, debemos desplazarnos a Almuñecar y desde allí seguir las indicaciones de tráfico que nos dirigen primero al pequeño pueblo de Jete y luego a Otivar.

Dejamos atrás Otivar y continuamos por la carretera dejando a nuestra izquierda un desvío que nos llevaría al Hotel Palacete de Cázulas y hasta llegar a la entrada del carril de acceso al Barranco del Río Verde localizado en una verja que cierra el paso la Una vez que dejamos el coche, antes de un puente de hierro, o si queremos ahorrarnos distancia recorrida, después de cruzarlo, sólo hay que seguir el sendero bien marcado que se inicia en la llamada Junta de los Ríos (Chorreras y Nacimiento) hasta donde queramos.

Siguiendo el carril que traíamos con las impresionantes paredes del Pico de los Charquitos (903 m.) frente a nosotros, al igual que el Pico Grajillas (1.027 m.) a nuestra izquierda, del que tan sólo nos separa el cauce del río verde unos 30 m. por debajo, se aprecia el puente de hierro, 100 m. mas allá de donde se dejan los coches, así como el impresionante cañón a través del cual hay que adentrarse, caminando entre las espectaculares paredes de los dos picos anteriormente mencionados.

Unos 500 m. después de haber comenzado a andar siempre por el mismo carril y en paralelo al cauce del río, encontramos a nuestra derecha con las ruinas de una antigua “fábrica de luz” casi camuflada entre la abundante vegetación que crece a lo largo de todo el cauce. Las afloraciones de agua por estas paredes han dado lugar a lo que se conoce como “TOBAS CALCAREAS” que a lo largo de la ruta nos acompañan a derecha e izquierda, originando en algunas paredes y oquedades rocosas una gran cantidad de estalactitas y formaciones rocosas inverosímiles que a poco de usar la imaginación podríamos identificar como la figura de algún animal, vegetal, cara o cualquier tipo de objeto.

El carril permite caminar cómodamente junto al río hasta que 2 Km. después de iniciada la caminata se llega a la presa, estamos ante el nacimiento del río Verde (490 m.), que nace de la unión del Río Nacimiento (a nuestra izquierda) y el Barranco de Las Chorreras que se le une por la derecha. Esta zona es de gran belleza, ya que el cañón por el que íbamos caminando se abre dando lugar a un amplio espacio custodiado por las impresionantes picos que lo rodean. A pesar de que hay algunas piedras colocadas estratégicamente es casi obligado caminar por el agua, para atravesar en primer lugar las aguas del Río Nacimiento, que viene por el este y a renglón seguido las del Barranco de las Chorreras que se le une por el norte y que ya no dejaremos en todo el recorrido.

A partir de aquí se cruza el cañón que forman las paredes del barranco de Las Chorreras. A un par de minutos del comienzo se encuentra una magnífica poza de aguas turquesas con una zona muy profunda al pie de una cascada.

Posteriormente deberá atravesarse el primero de los cuatro puentes colgantes de tablillas que en esta ocasión salva una altura sobre el río superior a los 20 m. de altura. Ya en el otro lado del puente el sendero supera un desnivel de unos 75 metros en permanente zig-zag, hasta que llegamos a una antigua era, junto a la que se ha construido un bonito mirador con sus barandillas de madera, que tiene su hermano gemelo 100 m. después de un falso llano al borde de otra magnífica atalaya que vuelve a asomarse al barranco de Las Chorreras. Para poco después iniciar el correspondiente descenso empinado por este recorrido comparable a una “montaña rusa acuática”, el retorno al cauce del río con sus pozas de color turquesa .

Antes de llegar a La Poza Central (560 m.), objetivo final de la ruta, a tan sólo 3, 2 Km. del comienzo volveremos a encontrarnos con otra fuerte subida, salvando un desnivel de unos 60 m. a través de unas  escaleras excavadas en la roca viva, cuyas barandillas se encuentran en estado muy precario, asomándose en algunos tramos al filo del Barranco de las Chorreras, transmitiendo una emocionante sensación de vértigo, pero que también encuentra en la bajada su momento de tranquilidad junto a un precioso manantial que brota de una sombría cavidad rocosa y que inspira una gran sensación de sosiego.

Tras esta bajada, el camino ya no se separa del cauce del río, teniendo que atravesar dos puentecitos mas.  Finalmente se llega a La Poza Central (punto final de esta ruta), donde confluyen los otros dos itinerarios diseñados por la Consejería de Medio Ambiente.

Cahorros del río Chillar

Cahorros del río Chillar – La Axarquía – Málaga – Andalucía.

El río Chillar labra un angosto desfiladero en la práctica totalidad de su recorrido, desde sus nacederos en la Piedra Sillar de la sierra de Almijara hasta las ramblas que le sueltan al mar en las playas de Nerja. Un recorrido espectacular que durante el verano, cuando la corriente se atenúa, es posible patear por el agua hasta llegar a los propios veneros del río. Aunque para los de fuera esto es un cañón o un desfiladero, para los viejos del lugar esto es un “cahorro o cajorro”.
Podemos acceder al comienzo de la ruta desde la misma ciudad de Nerja. A través de la N-340, que cruza la localidad, deberemos subir por la Avenida de la Constitución casi hasta su final, donde veremos una torre de alta tensión a nuestra izquierda, calle por la que deberemos girar (calle Mirto, aunque en Google Maps aparece como Camino de los Almachares). A partir de aquí solo tenemos que seguir el camino, al principio asfaltado y después de tierra, hasta llevarnos, tras pasar bajo la A-7, a un amplio aparcamiento conocido como las Canteras de Nerja (donde también se encuentra la antigua Fábrica de la Luz).

Longitud: 16 km, ida y vuelta. Sendero lineal
Dificultad: media .
Tiempo: ida y vuelta 5 h.

Comienza la “la ruta del río chillar” con un cartel que nos indica que estamos entrando en el Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama. El camino al principio discurre entre piedras y un cauce pequeño de agua que va serpenteando y dejando una senda que se alterna a ambas orillas del río. Una variada vegetación típica ribereña como cañaverales, juncales y palmitos, nos acompaña casi todo el trayecto, así como plantas autóctonas. Tras aproximadamente dos kilómetros y menos de una hora caminando, se llega a la altura de la tercera fábrica o salto grande, a la que se asciende por una pequeña rampa de cemento, a su derecha hay unas compuertas y una acequia que nos llevan directamente junto a la pequeña estación hidroeléctrica.
Aquí el caudal del agua empieza a subir, primero hasta los tobillos y después en algunos tramos hasta las rodillas. Frondosos árboles arropan el camino, proporcionando sombra. Vamos adentrándonos a cada paso en el lecho del río, llega un momento que ya no hay orilla para andar y hay que continuar por el agua. Tras otra hora aproximadamente, se alcanzan los famosos “cahorros” preciosa sucesión de tres gargantas de mármol de origen kárstico en las que el río se estrecha hasta permitir tocar las paredes que lo delimitan con sólo extender los brazos, que resultan sorprendentes por su longitud y alturas de más de veinte metros Una vez pasado el segundo cahorro se llega a una poza de agua cristalina que no supera el metro de profundidad, lo justo para refrescarse con un baño.
A partir de aquí, el recorrido se hace progresivamente más difícil. Entre una hora u hora y media de continua subida, (en la que se suceden y se intercalan zonas cómodas, con otras de grandes piedras, pequeños torrentes y mini-cascadas, con pasos más dificultosos y sobre todo resbaladizos, pero que hacen que el paisaje sea más agreste, salvaje y hermoso), se llega a una segunda poza con una bonita cascada conocida como “El Vado de los Patos” y donde termina  esta fantástica ruta de senderismo familiar por el cauce del río Chillar, haciendo una parada para descansar, bañarse y comer antes de regresar por el mismo itinerario.

Página 1 de 11

Login

Fecha actual:

Entradas