Nacimiento del río Pitarque

Nacimiento del río Pitarque – Pitarque – Teruel – Aragón.

Distancia: 4,4 km. (8,8 ida y vuelta)
Tiempo: 1 hora (2 ida y vuelta)
Dificultad: Baja

Recorrido: Pitarque-Ermita de la Virgen de La Peña-Nacimiento del río Pitarque.

Acceso: Ctra. de la Venta Pintada a Cantavieja. Desde Teruel se puede ir hasta Fornanete pasando por La Cañada de Benatanduz y Villarluengo.

Esta ruta arranca del pueblo de Pitarque, y transcurre en su totalidad paralela al río. Permite llegar hasta el llamado «Nacimiento», fruto de las surgencias del río desde la roca caliza. En este recorrido, puede disfrutarse de los impresionantes farallones que flanquean el desfiladero y la pureza de las aguas. Es accesible para todos, al transcurrir en suave pendiente en toda su longitud. La ida y vuelta suponen algo más de dos horas.

La senda empieza en el mismo pueblo de Pitarque, en su primer tramo coincide con la GR.8 que va desde Pitarque a La Cañada de Benatanduz. Durante el primer tramo del recorrido, hasta aproximadamente su mitad, se encuentra la zona ancha del valle formada por material aluvial dejado por el río durante la reciente era cuaternaria; estas ricas tierras eran aprovechadas para el cultivo de campos y huertos. El paisaje aquí esta muy humanizado, -nogales, avellanos, manzanos, azarollos, etc.- contrastando con el que encontraremos más adelante. La mitad del camino hasta el nacimiento nos lo marca la ermita de la Virgen de la Peña, una pequeña edificación de planta rectangular y de mampostería encalada, huella de su paso por estas tierras de los caballeros hospitalarios. En este punto podremos aprovechar para hacer un alto en el camino y descansar contemplando los enormes cortados calizos a ambos lados del río. En el lado donde nos encontramos, unos espectaculares farallones o escarpes rojizos, habitados por el buitre leonado que tiene aquí una numerosa colonia a la que debemos respetar. Al otro lado del río, Peñarrubia, con sus 1453 metros, domina el paisaje.

A pocos metros de la Ermita encontramos un camino ascendente que nos llevaría a la cima de los cortados, pero nosotros seguiremos el camino que desciende. Pasamos al lado de una vieja central eléctrica y al pie del salto de agua. El camino casi desaparece durante unos metros, reapareciendo de nuevo tras cruzar unos campos hoy prácticamente incultos. En este punto observaremos que la vegetación ha cambiado. Discurre ahora entre una fronda exuberante que parece querer cerrarnos el paso. Helechos, serbales, fresnos, arces, y otros árboles forman un pasillo estrecho. Hiedras, musgos, demátides, violetas y hepáticas, fresas silvestres, polígalas y aguileñas…, aumentan en primavera el atractivo de la zona y nos obligan a pararnos a contemplarlas. Si observamos con atención por los sitios más sombríos y húmedos podremos ver el poliglonato o sello de Salomón, una planta de especial atractivo. Este camino remonta y pasa junto al inicio de la tubería de la central, conduciéndonos al mismo Nacimiento del Río Pitarque.

Solo quedan unos metros hasta el manantial. Hay que subir a una roca mediante unos escalones de hierro incustrados en ella y ante nosotros aparece una especie de gran vagina pétrea por la que manan las aguas subterráneas en estruendosa la torrentera. Tenemos un ejemplo típico de surgencia, fenómeno propio en las zonas de roca caliza donde se dan los parajes kársticos, caracterizados por unas formas de erosión típicas como cuevas, simas y cañones. El agua que vierte es clara, transparente, cristalina y muy fría; creando una gran poza.

El regreso lo realizaremos por el mismo camino, procurando no dejar huella de nuestro paso, contribuyendo con ello a mantener el atractivo de estos bellos lugares que la naturaleza nos brinda.

A partir de ahora todo el que se acerque a realizar la ruta senderista que lleva hasta el nacimiento del río Pitarque se va a encontrar con una ruta mejor acondicionada y que hará más llevaderos los cinco kilómetros que unen el municipio que da nombre el río con el nacimiento

Nacederos del Ertzilla y Larraun

Nacederos del Ertzilla y Larraun– Iribas – Navarra.

Recorrido: Iribas – Nacedero Larraun – Iribas
Tiempo: 2 h
Distancia: 6 Km
Desnivel máximo: 50 m

Al sureste de la sierra de Aralar, en Navarra, el río Larraun nace, desaparece y vuelve a resurgir como por arte de magia dejando a su paso un paraje natural que es un placer para los sentidos.
Siguiendo el vaivén de los ríos Larraun y Ertzilla, en la localidad Navarra de Iribas, surge una ruta liviana que ve nacer sus caudales en Basakaitz y Aitzarreta, respectivamente.
Según narra la leyenda, fue en este paraje en el que Teobaldo mató salvajemente a 500 árabes y posteriormente a sus padres. De hecho, cada año, los lugareños suben a los nacederos en la «Romería de Teobaldo».

Esta ruta, según describe el autor, comienza en «Iribas» , «al pie» de la sierra de Aralar tras pasar «la iglesia de San Juan Bautista». Una vez llegados a este punto, conocido como el «paraje de Lizardi», parte una pista que nos guiará al nacedero del río Ertzilla para posteriormente continuar por la misma y alcanzar el nacedero del río Larraun.

Encontraremos en el camino con las «ruinas del viejo molino de Aitzarreta», que tras años elaborando «harina del maíz y del trigo» sufrió «una fuerte riada» lo que originó la imagen actual del mismo. «Trepando» las ruinas del viejo molino, nos topamos con la «boca de la surgencia» del Río Ertzilla, «desandamos» unos «metros del camino» y seguimos «por la derecha» hasta llegar a las «campas de Aiztondo». Allí mismo, podemos contemplar el «sumidero» que traga «al río Ertzilla».

Seguiremos en este punto hasta «el paraje de Basakaitz» donde aparecen de nuevo «las aguas» formando el «nacedero del río Larraun», también conocido como «Guadiana Vasco». A partir de aquí, deberemos ascender unos «fuertes repechos» hasta llegar «de nuevo» a nuestro «punto de partida», el pueblo de «Iribas».

Cueva de Mendukilo.

Muy cerca de Iribas encontramos la cueva de Mendukilo, que ha sido preparada para su visita guiada mediante pasillos e iluminación. El recorrido dura cincuenta minutos y se encuentra abierto todo el año, aunque en verano es recomendable reservar. El itinerario es apto para todo aquel que pueda subir y bajar escaleras.

Nacimiento del Río Mundo

Nacimiento del Río Mundo – Riopar – Albacete – Castilla La Mancha.

Distancia: 5 km (ida y vuelta).
Tiempo estimado: 1 – 2 horas
Dificultad: baja
Desnivel: 20 metros

El Río Mundo es el principal afluente del río Segura que nace en la Sierra de Segura de Jaén, en el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas. El Mundo nace cerca de este, al norte, pero ya en la provincia del Albacete, en la Sierra del Segura. Ambos macizos se suelen tratar de forma separada debido a que se encuentran en provincias y comunidades autónomas distintas, pero en realidad se trata de las mismas unidades geológicas, continuación de los pre-béticos jiennenses.

El entorno del nacimiento del Río Mundo se conoce como El Calar del Mundo, una imponente plataforma caliza que da lugar a un conjunto kárstico de primer orden, donde se desarrolla una variada colección de formas kársticas como dolinas, simas, cuevas, valles… Está catalogado como Zona de Protección Especial “Nacimiento del Río Mundo y Cañada de los Mojones”, localizada ésta en la unión de las sierras de Alcaraz y Segura, a 7 Km. de Riopar y que comprende el valle de retroceso o fondo de saco de Los Chorros y el polje de la Cañada de los Mojones, en la parte alta del Calar, donde el agua penetra por varios sumideros, pasando al interior y volviendo a aparecer entre otros lugares, en la cueva de Los Chorros. La zona constituye un karst estructural de montaña policíclico, de tipo nivo-pluvial en la actualidad; tuvo su origen en el Pleistoceno pero la evolución morfogenética continúa muy activa bajo las condiciones climáticas actuales.

El Río Mundo tiene su origen en la entrañas del Calar del Mundo, donde se concentran las aguas a lo largo de kilómetros, recorriendo el interior de estas formaciones calizas, hasta surgir en la Cueva de los Chorros, localizada en mitad de un paredón calizo – valle en fondo de saco – de unos 400 m de altura. El agua al caer produce una sucesión de cascadas y pozas cristalinas conocidas localmente como “calderetas”, que producen un conjunto de espectacular belleza, y que en épocas de lluvias, principalmente en invierno, origina un espectáculo singular, “el reventón”, saliendo gran cantidad de agua a presión por la Cueva de Los Chorros, inundando las zonas bajas y produciendo un sonido ensordecedor. Son miles los espeleólogos que se han acercado a La Cueva de los Chorros, una de las cavidades más notables de nuestro país, con gran complejidad en sus conductos y galerías, estructuradas unas sobre diaclasas y otras sobre planos de estratificación, con más de 32 Km. topografiados.

Cómo llegar: Iniciaremos la ruta en la explanada del paraje del nacimiento del Río Mundo. Para llegar a ella, desde Riopar se debe coger la carretera CM-3204 dirección a Siles y a unos 6 kms. (kM 14.8) aproximadamente, encontraremos el desvío hacia el nacimiento, carretera A-77, en poco más de 2 kms. termina la carretera, en la explanada del aparcamiento (Con capacidad para 100 vehículos y 6 autocares).

Importante: La subida a la Cueva de los Chorros esta restringida por la peligrosidad de alguno de sus tramos, y se ha de pedir permiso al organismo de gestión del Parque. Delegación Provincial de Medio Ambiente de Albacete (Calle Paseo de la Cuba, 27 – CP 02071). Tlf.967195017. Pedirán estar en posesión de la Licencia Federativa en vigor.