Cascada Xorroxin Urjauzia.

Cascada Xorroxin Urjauzia – Iñárbil de Errazu – Navarra.

Distancia recorrida: 6,16 kilómetros.
Altitud mínima: 292 metros, máxima: 449 metros.
Desnivel acumulado: subiendo: 230 metros, bajando: 197 metros.
Grado de dificultad: Fácil.
Finaliza en el punto de partida (circular): Sí.

Cómo llegar: Por la carretera N-121A hasta Oronoz y la N-121B pasar Elizondo. Desvío por la NA-2600 hasta Izpegi.

La catarata de Xorroxin es una espectacular caída de agua situada al pie del monte Autza (1.306 metros). Cerca de este paraje rumoroso nace el río Baztan, el cual recorre el valle del mismo nombre durante diecinueve kilómetros, para convertirse luego en el río Bidasoa cerca del señorío de Bértiz.

Este tramo inicial del río del Norte está rodeado de antiguas leyendas, ligadas principalmente a la naturaleza salvaje de los montes y bosques de Baztan. Algunas tienen que ver con la diosa Mari -que habitaba en una cueva del monte Autza, junto con su compañero Herensuge (o Sugaar), la serpiente macho-, y también con las fantásticas lamias, que aparecían en las orillas de los arroyos alisando sus cabellos con peines dorados.

Hace medio siglo, algunos ancianos del barrio de Gorostapalo solían contar que junto a la cascada de Xorroxin se veían a veces unas mujeres con pies de cabra o cola de pez, que aparecían y desaparecían misteriosamente. Hoy, en la zona, nadie cree ya en lamias ni en sorgiñas (brujas). Sin embargo, las viejas leyendas han dejado huella en la toponimia de la zona. Concretamente, la poza o el pequeño embalse natural donde cae el agua de la cascada de Xorroxin, se denomina Lamiputzu (pozo de las lamias).

Xorroxin es una espectacular caída de agua en un lugar angosto y sombrío, de aspecto semi-selvático. Su formación puede obedecer a causas tectónicas: el río atraviesa un tramo de dolomías (caliza transformada) y cuarcitas con brechas, muy fracturado. Debido a estas facturas, el río se escalona en varias cascadas, siendo Xorroxin la más espectacular.

Es una cascada que se encuentra tras un sendero circular por el que se accede, está situado en la regata de Iñarbegi, uno de los manantiales del Bidasoa, en Navarra. De él se puede destacar la suavidad de líneas y colores del paisaje de Baztan que contrasta con la espesura y la humedad del entorno de la cascada, la época más recomendable para visitarla es a finales de primavera.

El inicio de la cascada se sitúa en el pueblo de Erratzu, cuyo casco urbano es de lo más apretado. Es un pueblo de estrecho carretil asfaltado y se puede pasear entre prados hasta Gorostapolo, una agrupación de caseríos que merece una visita.

Desde la ermita situada a la entrada, desciende un camino empedrado y cruza el regato o arroyo de Iñarbegi para internarse poco a poco en el interior del barranco donde destacan centenarios castaños trasmochos.

Tras cruzar nuevamente el río, hay un camino a la izquierda que se adentra en el cauce que se debe cruzar, pero con cuidado los autóctonos comentan que es resbaladizo.

Para alcanzar la cascada hay que pasar entre musgos, líquenes y helechos reales que delatan la cantidad de humedad que hay en la zona.

El regreso se realiza por el mismo camino hasta el puente de Iñarbegi. Por el barrio de Iñarbil, se regresa a Erratzu.

Nacederos del Ertzilla y Larraun

Nacederos del Ertzilla y Larraun– Iribas – Navarra.

Recorrido: Iribas – Nacedero Larraun – Iribas
Tiempo: 2 h
Distancia: 6 Km
Desnivel máximo: 50 m

Al sureste de la sierra de Aralar, en Navarra, el río Larraun nace, desaparece y vuelve a resurgir como por arte de magia dejando a su paso un paraje natural que es un placer para los sentidos.
Siguiendo el vaivén de los ríos Larraun y Ertzilla, en la localidad Navarra de Iribas, surge una ruta liviana que ve nacer sus caudales en Basakaitz y Aitzarreta, respectivamente.
Según narra la leyenda, fue en este paraje en el que Teobaldo mató salvajemente a 500 árabes y posteriormente a sus padres. De hecho, cada año, los lugareños suben a los nacederos en la «Romería de Teobaldo».

Esta ruta, según describe el autor, comienza en «Iribas» , «al pie» de la sierra de Aralar tras pasar «la iglesia de San Juan Bautista». Una vez llegados a este punto, conocido como el «paraje de Lizardi», parte una pista que nos guiará al nacedero del río Ertzilla para posteriormente continuar por la misma y alcanzar el nacedero del río Larraun.

Encontraremos en el camino con las «ruinas del viejo molino de Aitzarreta», que tras años elaborando «harina del maíz y del trigo» sufrió «una fuerte riada» lo que originó la imagen actual del mismo. «Trepando» las ruinas del viejo molino, nos topamos con la «boca de la surgencia» del Río Ertzilla, «desandamos» unos «metros del camino» y seguimos «por la derecha» hasta llegar a las «campas de Aiztondo». Allí mismo, podemos contemplar el «sumidero» que traga «al río Ertzilla».

Seguiremos en este punto hasta «el paraje de Basakaitz» donde aparecen de nuevo «las aguas» formando el «nacedero del río Larraun», también conocido como «Guadiana Vasco». A partir de aquí, deberemos ascender unos «fuertes repechos» hasta llegar «de nuevo» a nuestro «punto de partida», el pueblo de «Iribas».

Cueva de Mendukilo.

Muy cerca de Iribas encontramos la cueva de Mendukilo, que ha sido preparada para su visita guiada mediante pasillos e iluminación. El recorrido dura cincuenta minutos y se encuentra abierto todo el año, aunque en verano es recomendable reservar. El itinerario es apto para todo aquel que pueda subir y bajar escaleras.

Foz de Arbayún.

Foz de Arbayún – Usún – Navarra

La Foz de Arbayún, entre Lumbier y el Romanzado, es la más extensa e impresionante de las gargantas navarras. El río Salazar, que fluye por ella, ha tallado la roca dando lugar a una hoz de 5,6 kilómetros de longitud e imponentes paredes verticales que llegan a alcanzar en algunos puntos hasta 300 metros de altura.

En su interior crece variada vegetación y en sus roquedos anida una numerosa colonia de buitres leonados que verá volando si se asoma a Arbayún desde el Mirador de Iso.

Esta inmensa riqueza natural le ha valido a la Foz de Arbayún las denominaciones de Reserva Natural y Zona de Especial Protección de las Aves.
El río Salazar baja del pirineo y al encontrarse con la Sierra de Leire, situada en la Zona Media de la comunidad, la atraviesa dando lugar a la Foz de Arbayún. Esta profunda y estrecha garganta es la reina de las foces de la Comunidad Foral por su extensión -cerca de seis kilómetros de longitud- y por sus impresionantes paredes verticales de hasta 300 metros de altura.

Para admirarla, no hay mejor lugar que el mirador de Iso, un voladizo sobre las aguas del Salazar situado en la carretera NA-178, que va de Lumbier a Ezcároz. Asómese a su privilegiado balcón y déjese envolver por la espectacular belleza y tranquilidad que infunde este rincón natural.

El río describe tres curvas de Norte a Sur y después enfila hacia el Oeste/Suroeste. En el primer tramo, las paredes llegan hasta el cauce, mientras que foz adentro descansan sobre un talud inclinado. La vegetación crece a sus anchas en las profundidades, surgiendo a veces de la misma roca; en las laderas soleadas crece la carrasca, quejigos y enebros, y en las umbrías aparecen hayas, robles, pinos y fresnos. En otoño la foz se viste de mil colores y pasa por todas las tonalidades que van del verde al ocre pasando por explosivos naranjas y rojos.

Si alza la mirada hacia el roquedo seguro que avistará nidos de buitres o de alguna otra rapaz; la colonia de buitres leonados ha crecido tanto en los últimos años que es habitual verlos sobrevolando el lugar.

El interior de Arbayún resulta bastante inaccesible, pero existen paseos que le permitirán obtener excelentes panorámicas. Uno de los más conocidos es la ruta de la canaleta, un sendero señalizado de 3,2 kilómetros que nace de una explanada a 500 metros de la localidad de Usún. El camino recorre el borde de la reserva natural, pasando por la ermita de San Pedro, y su tramo más espectacular discurre por la antigua conducción de agua a Lumbier, una estrecha canaleta que recorre a decenas de metros de altura la pared izquierda.

Absténgase si padece de vértigo.

Distancia recorrida: 12 kilómetros
Altitud mínima: 460 metros, máxima: 543 metros
Desnivel acumulado, subiendo: 135 metros, bajando: 148 metros
Grado de dificultad: Moderado
Tiempo: 4 horas.

Partiendo de Usún se llega a un pequeño puente, junto a una poza, que cruza el río y desde el cual se puede apreciar un primer plano del final de la foz. Desde ese punto se comienza una fuerte pero corta subida, que nos lleva hasta una canaleta de conducción de agua construida a principios del siglo XX (1928). El recorrido continúa de espaldas a la foz y sobre la canaleta, por lo que hay que tener algo de precaución. 1 Km más adelante nos encontramos con un giro a la derecha en el cual comenzamos un descenso que nos lleva camino de vuelta pasando por la Ermita de San Pedro de Usún

Foz de Lumbier

Foz de Lumbier – Lumbier – Navarra

Distancia recorrida: 6,35 kilómetros
Altitud min: 415 metros, máximo: 601 metros
Desnivel acumulado, subiendo: 189 metros, bajando: 184 metros
Grado de dificultad: Fácil

Como llegar: Desde Pamplona/Iruña por la N-240 dirección Jaca. A 32 kilómetros tomar el desvío de Lumbier y en la entrada de la población seguir por la primera calle de la derecha. A 2 kilómetros, se encuentra la zona de recreo de la Foz de Lumbier donde se encuentra el aparcamiento.
Desde la cercana localidad de Lumbier, se llega a un aparcamiento situado a escasos metros del acceso a la garganta. La foz de Lumbier es un desfiladero excavado por el río Irati sobre la roca caliza en el extremo occidental de la sierra de Leire, al pie del Pirineo navarro. Es una de las gargantas más espectaculares de Navarra, un paisaje labrado a lo largo de millones de años por la acción del río Irati que, día a día, sigue marcando su huella en este santuario de la naturaleza, reserva natural desde 1987.

La foz de Lumbier es una hoz estrecha y pequeña, de 1.300 metros de longitud y de una belleza espectacular. Sus paredes verticales alcanzan en su cota máxima 150 metros de altura y en sus grietas, roturas y repisas viven grandes rapaces, entre los que abundan los buitres leonados y los quebrantahuesos. La foz, que también sirve de refugio para zorros, jabalíes, tejones y alimoches, está poblada de quejigos y coscojas, además de arbustos como tomillo, espliego y ollaga que se cuelan por las grietas de las paredes calizas. La vegetación se transforma en bosques de álamos, sauces y fresnos a la entrada y salida de la foz.

A diferencia de otras gargantas, la de Lumbier puede ser recorrida a través de un sencillo camino la vía verde de la foz de Lumbier que discurre al pie de los acantilados, a lo largo de 2,6 kilómetros. El trazado fue realizado para el tren Irati, el primer tren eléctrico de España, que comunicó Pamplona con Sangüesa entre 1911 y 1955. El camino está señalizado, discurre junto al río y atraviesa la roca a través de dos túneles, de 206 y 160 metros de longitud, que no poseen luz artificial. En la parte final del sendero, el camino bordea la roca y llega hasta los restos del Puente del Diablo, del siglo XVI, con un arco elevado 15 metros sobre el río. Destruido por los franceses en 1812, durante la Guerra de la Independencia, debe su nombre a una leyenda según la cual su constructor pidió ayuda al diablo para levantar el puente.

Existe un segundo recorrido, un sendero local señalizado con marcas verdes y blancas y postes de madera que rodea la foz por las laderas inmediatas y vuelve por el interior de la garganta, desde donde se llega de nuevo al aparcamiento. Con una longitud de poco más de 6 kilómetros y 175 metros de desnivel permite además visitar el entorno.

Otro de los atractivos que ofrece esta reserva natural es la observación de aves. Disfrute del elegante vuelo de los buitres leonados desde el mirador situado junto a la carretera NA-178, a poca distancia del cruce con la carretera de Jaca. Desde aquí se divisa un comedero de buitres y las enormes rapaces suspendidas en el aire antes de lanzarse sobre su presa.